08 mayo 2006

A los homeópatas se les ve el plumero

El pasado 4 de Abril escribí un pequeño divertimento para mi web "¡Existen los fantasmas!" acerca de un misterioso bichito al que los homeópatas tenían y tienen auténtica veneración: el Oscilococo, una bacteria que un médico militar, Joseph Roy, descubrió en el hígado de un pato, el Anas barbariae, y que no dudo en identificar como el auténtico causante de la gripe. Por supuesto que el asunto fué todo un camelo, porque el auténtico causante de dicha afección fué descubierto después, tenía forma de virus y no residía en absoluto en ningun hígado de ningún pato salvaje. Aún así Roy, tozudete él, movido por no se sabe qué oscuros intereses, o simplemente por ignorancia supina, siguió adelante con el bichito y elaboró una pócima homeopática a base de oscilococo como remedio antigripal. Ya en la época más o menos moderna los inefables laboratorios Boiron patentaron el mejunje y le dieron el nombre de Oscilococcinum, y desde entonces venden miles y miles de preparados a base de oscilococo para curar la gripe, la neumonía, afecciones respiratorias, etc, etc.

Hace unos pocos días inauguré un blog, llamado ¡Existen los fantasmas [El blog], el cual estás leyendo, con la pretensión de sustituir mi web de Fantasmas, que me daba bastante trabajo de edición y serios problemas de espacio en mi servidor. Así que decidí poco a poco ir trayendo a éste blog algunos artículos de la web que me parecieron interesantes, entre ellos el dedicado al Oscilococo, y que podéis leer aquí mismo [post "Bichitos homeopáticos: ¿El Oscilocuálo?"]. En aquel artículo, y casi a modo de premonición magufa, escribí:

"...hoy se comercializa por los inefables Laboratorios Boiron bajo la denominación de Oscilococcinum, y que está expresamente prescrito para infecciones respiratorias, gripe, resfriados, anginas, infecciones pulmonares, neumonías, pulmonías, asma bronquial y transtornos de la respiración. Imagínense las previsiones de ganancias de estos y otros laboratorios a la vista de la "terrible" gripe aviar que nos acecha".

Pues vaya casualidad, hombre. Hoy mismo leo la siguiente noticia en la prensa:

"Especialista dice homeopatía tiene remedio gripe aviar.
El presidente de la Federación Española de Médicos Homeópatas, Valentín Romero Bonilla, afirmó hoy que existe un remedio homeopático contra la gripe aviar extraído del pato salvaje. Romero Bonilla, que mañana inaugurará en el Puerto de la Cruz el segundo Congreso Nacional de Homeopatía, indica, en una nota de la organización, que la sustancia se denomina Anas barbarie y figura en el protocolo de tratamiento elaborado por el sector médico homeopático en caso de una pandemia de gripe aviar." [Leer entera]

¡Ya tenemos aquí a los homeópatas, en primera línea de fuego, ofreciéndonos la solución a una enfermedad que tiene más de doscientos años, a la cual todavía hoy en día no se le ha podido enfrentar medicamento o acción alguno infalible, causante por un virus conocido, estudiado, mutante y cabrón, pero que ellos arreglan en un plis plas con una pocioncita a base de hígado y corazón podrido de un pato cabreado.! ¡Aleluya, el Nobel de Medicina ya tiene destinatario este año!

Además de presentarlo como una novedad mundial, cuando dicho preparado existe ya desde hace décadas, se cuidan muy mucho de no mencionar su nombre comercial, el oscilococcinum, no vayan a hacerle propaganda a los laboratorios Boiron, que tienen la patente, y lo denominan Anas barbariae, o sea, igualico igualico que el pato cabreado del que se extrae. O el que ha escrito el artículo no tiene ni repajolera idea o tenemos guerra de pociones entre laboratorios homeópatas. Qué divertido.

Divertido y jodido, porque ya veo a miles y miles de afectados haciendo cola en los dispensarios homeópatas, algunos llamados Farmacias, para adquirir su dosis milagrosa antigripal, mientras en los laboratorios de verdad investigadores de verdad se rompen los cuernos para descubrir el mecanismo de mutación del virus y poder cogerlo por sorpresa y aniquilarlo de una vez por todas.

Mientras, proliferan como hongos los cursos y masters de homeopatía, algunos patrocinados incluso por Universidades, como la de Valencia o la de Sevilla. Y como novedad mundial (este año están que se salen...)... el Máster de Homeopatía Por Teléfono, en el que me imagino que el ineludible y fundamental presupuesto homeopático del contacto personal con el paciente de hará a través del electromagnetismo, la cuántica telefónica y el patrocinio de Airtel.