06 noviembre 2006

El chupito de Korsakov

Si algo destaca en la fabricación y administración de los productos homeopáticos, por lo de preciso y aparentemente científico, es su precisión: la elaboración del producto, de las dosis y su posología están sujetas a estrictos protocolos y controles por parte del fabricante y del especialista. Las distintas diluciones se obtienen y aplican por alguna razón, dependiendo en primer lugar de la gravedad de la enfermedad a tratar, su estadio, la sensibilidad del paciente, etc.

En los laboratorios homeopáticos de la actualidad, modernas máquinas realizan estas tareas de forma milimétrica, absolutamente automatizada y que deja muy poco margen al error, en muy distinta forma a como se elaboraban los preparados a finales del XVIII y principios del XIX. Las diluciones hahnemianas se solían hacer a mano, con goteros, y las sucusiones también era tarea manual, normalmente golpeando enérgicamente el tubo o frasco de preparación contra una superficie acolchada pero firme, como podía ser la cubierta de un libro forrado en cuero o algo similar.

Pero las diluciones korsakovianas son otro cantar. Korsakov, que estudió y practicó la homeopatía en sus comienzos, aunque luego renegara en gran medida de ella, fue el inventor de este tipo de diluciones, sin duda menos precisas que las hahnemianas, pero que aun hoy en día se utilizan. ¿Y cómo se obtienen estas diluciones? Pues utilizando la asombrosa técnica del “ahí debe quedar”.

Tomemos un frasco. Incorporemos en él 99 cl. de alcohol de 70º y 1 cl. de tintura madre, de producto triturado o de lo que sea. Sucusionemos vigorosamente el preparado un determinado número de veces, y luego vaciemos el frasco en otro de más capacidad. Pues bien, según el método de Korsakov, en el frasco original “debe quedar” algo a sí como 1 cl. de dilución, más o menos, tampoco hay que ponerse demasiado estrictos. Si añadimos entonces otros 99 cl de agua destilada obtendremos un preparado a la primera dilución korsakoviana. Sucesivamente, y repitiendo el procedimiento, claramente a ojo, iremos obteniendo las sucesivas diluciones.

Por supuesto que aquí la precisión de la que hablábamos brilla por su ausencia, pero ello no es óbice para que muchos homeópatas prefieran este método de dilución antes que el tradicional hahnemiano. Imaginemos que a un niño se le receta un jarabe, y en lugar de que el médico nos precise la dosis, en forma de una cucharadita (que además suele venir en el mismo preparado) o un taponcito, el médico nos dice: “Que el niño se arree un trago a la mañana y otro al acostarse”. ¿”Un trago”? Pero oiga, ¿qué manera es esta de prescribir? O si se trata de píldoras puede indicarnos “que el niño se tome unas cuantas”.

¿Y si yo soy de la escuela korsakoviana, pero decididamente torpe, y cuando vacío el frasco me queda el doble de soluto del que sería necesario, o me paso de escurrir y no me queda ni una gotita? ¿Cuánto me debe quedar en el frasco, exactamente? ¿Lo que quede adherido a las paredes de cristal, una gota, dos quizá, un chupito?

Sinceramente, yo la técnica korsakoviana la utilizo cuando me preparo cubalibres, vacío el vaso y me echo otra dosis de Barceló, y sí, a ojo, pero si me dedicara a preparar algo similar a medicamentos, utilizando sustancias casi siempre exóticas, tendría un pelín más de cuidado. Aunque luego no quede de ello ni la repajolera, pero hay que obrar siempre con meticulosidad y precisión científica.

3 comentarios:

redveterinariamovil dijo...

Manolo te estas poniendo quisquilloso que importa si toma 1cc o una tonelada si el frasco no tiene nada de nada a lo sumo me agarrara una bruta indigestion por excesivo consumo de agua.
Un abrazo nada infinitesimal Dr Pablo Fernandez .
El veterinario cientifico o veterinario a secas
redveterinariamovil@yahoo.com.ar

redveterinariamovil dijo...

Manolo te estas poniendo quisquilloso que importa si toma 1cc o una tonelada si el frasco no tiene nada de nada a lo sumo me agarrara una bruta indigestion por excesivo consumo de agua.
Un abrazo nada infinitesimal Dr Pablo Fernandez .
El veterinario cientifico o veterinario a secas
redveterinariamovil@yahoo.com.ar

manolo_elmas dijo...

Caray, Pablo, no sé quién de los dos los está siendo más.. jejejeje Verás, tienes que tener en cuenta que este blog no va dirigido a los que ya conocemos las contradicciones y falacias de la homeopatía, sino a los que todavía no las conocen. Humildemente, tiene un carácter más pedagógico y divulgativo que de noticiero. Por ello me pongo siempre en el lugar del neófito en el asunto, asumiento que no sabe nada de nada. Por ello pueden aparecer frases o expresiones o ideas que muchos ya damos por consabidas, pero piensa que muchos otros no. A ellos va dirigido principalmente el blog y sus entradas.
Saludos,