tag:blogger.com,1999:blog-27740239.post-1847833384558921292007-01-14T01:57:00.000+01:002007-01-14T03:05:27.371+01:00Homeopatía y AstrologíaLa mayoría de nosotros, cuando pretendemos revestir de veracidad y/o seriedad alguna afirmación o actividad, buscamos -si no lo hemos hecho previamente, lo normal es que sí- avales, información, hechos que convaliden y apoyen sin lugar a dudas nuestra afirmación o que respalden nuestra actividad y que la revistan de la máxima fiabilidad posible. Eso podría llamarse en lenguaje llano "cargarse de razón", y es muy importante de cara a la formación interna de cada persona, a su credibilidad de cara a la sociedad y a su manera de desenvolverse en el mundo.<br /><br />La homeopatía, como si de una persona se tratara, también busca ese respaldo, ese certificado de validez, y acude a "autoridades", a "métodos", a "experiencias" para obtener su espaldarazo (desde sus presuntas bases hipocráticas hasta su aspiración de convertirse en disciplina cientifica regulada). Pues bien: un homeópata italiano -lástima no conocer su nombre- se ha puesto a investigar por su cuenta y ha encontrado interesante y apropiado para respaldar su actividad nada menos que la astrología, seguramente convencido de que la probable influencia de las estrellas es un aval, además de antiquísimo, de lo más apabullante.<br /><br />Nuestro buen homeópata ha escrito un opúsculo al que he tenido acceso en su versión castellana, titulado simplemente "Homeopatía y Astrología", y en él expone algunos asuntos muy interesantes respecto a esa relación en principio tan extraña. Seguramente no acaba de apercibirse del flaco favor que con ello ha hecho a los defensores de la homeopatía digamos más ortodoxa o académica, que intenta por todos los medios acercarse a la cientificidad y al status oficial para desvestirse de su ropaje pseudomágico y no perderse en los mares del olvido definitivamente.<br /><br />Pero vaya, nuestro amigo ha encontrado, como decíamos , algunas relaciones interesantes. Por ejemplo, los dichosos Cuatro Elementos Fundamentales se corresponden a los cuatro arquetipos físicos del ser humano (que dice ser: linfático, sanguíneo, bilioso y nervioso), y en ellos, además, se encuentran incluídos todos los signos del Zodíaco, respectivamente como signos de Agua, Tierra, Aire y Fuego. (Aquí hay que mencionar al gurú de la astrología moderna, <strong>André Barbault</strong>, que en su <em>"Tratado de Astrología"</em> ya sugiere considerar la energía planetaria de la Luna y Neptuno asimilable al elemento Agua; la del Sol, Marte y Urano cercanas al elemento Fuego; Mercurio y Saturno corresponderían a la Tierra y Venus y Júpiter al aire).<br /><br />Sigamos. Entre otras cosas, nuestro homeópata ha establecido -a mi parecer- una nueva extensión de la astrología que yo hasta ahora desconocía por completo: <strong>la astrología anatómica</strong>. No sólo las estrellas condicionan nuestro destino y carácter, sino también decretan si somos gordos o flacos, altos o bajos, con buena o mala leche, con granos o sin granos, deportistas o vagos, guapos o feos.<br /><br />Pero mejor lo leemos directamente de su obra (el documento venía ya traducido y no he querido retocarlo). Comienza comentando la estrecha relación entre los signos del zodíaco y los cuatro elementos primigenios:<br /><br /><span style="color:#000099;">"La astrología se basa sus bases en las energías vibratorias de cuatro específicos elementos, cada uno correspondiente a una lista manifestación energético presente en naturaleza, cada uno representante un particular tipo de percepción psico–física - emotiva.<br />Cada elemento corresponde a un estado de la materia: el Fuego es la energía radiante ionizada, la Tierra es la materia sólida, el aire es la materia gaseosa y el agua aquella líquida.<br />Estos cuatro elementos, representando la composición fundamental de todas las estructuras materiales y orgánicas que obran dentro del universo conocido, van a también crear la estructura portante energética del Zodiaco.<br />Y las doce Señales Zodiacales, como arregla simbólico energético expresan los muchos matices del elemento primordial al que pertenecen por similitud.<br />El elemento Fuego expresa la energía dinámica y cinética, la excitabilidad y el fervor físico, psíquico y espiritual. Y la lucha, el salto imperioso por la conquista material o la realización moral o la elevación espiritual.<br />Aries, Leo y Sagitario como señales de Fuego manifiestan el principio vital que infunde calor, ilumina y energiza. Se caracterizan por el entusiasmo, la creatividad o, al negativo, por el egocentrismo y la vehemencia.<br />La Tierra representa la energía de conservación, condensación, contracción, expoliación, límite. Y la mineralización, la cristalización, el endurecimiento. Simboliza la acumulación, la estabilidad, la resistencia y la concentración.<br />Las señales de Tierra - Tauro, Virgo y Capricornio - manifiestan habilidad en el empleo del mundo material, conservatorios son prácticos y, al negativo, posesivo, melancólicos y pesimistas.<br />El aire representa todo lo que es movimiento y comunicación: es la energía vital asociada con la respiración; es la energía mental que planea e hipotiza. Se difunde y se acostumbra.<br />Géminis, Libra y Acuario como señales de aire, son atadas a las expresiones de la mente y a las percepciones del pensamiento. Libertad, disponibilidad, alegres vitalidades los caracterizan. Al negativo: inquietud, labilidad y la tendencia a dispersar “al viento” las mismas energías.<br />En cambio Cáncer, Escorpio y Piscis pertenecen al elemento Agua expresión de creatividad, acrecentamiento, desarrollo evolutivo de la especie. Y la energía regeneradora y compenetrante. Y fluidez, humedad, dilatación, calma, tolerancia pero también pasividad, sensiblería, variabilidad, apaticità e impresionabilidad</span>."<br /><br />Y en seguida nos presenta los tipos homeopáticos según estén influenciados por uno u otro elemento primordial. Recordemos lo importantísimos que son la constitución física y los rasgos de la personalidad del paciente para la homeopatía:<br /><br /><span style="color:#000099;">"En toda su actividad de investigador clínico Hahnemann no estuvo nunca muy interesado a las clasificaciones constitucionales en cuanto elaboró a uno su personal subdivisión se basada en las Diátesis.<br />Sus sucesores pero oyeron la necesidad de acercar las diátesis homeopáticas a las tipologías constitucionales de los antiguos sistemas médicos basados sobre la teoría humoral, clasificaciones que–por la cultura occidental - parten todo de aquéllos creados por Hipócrates de Coo (458–370 A.C.).<br />En la suya “Teoría de los Humores” Hipócrates distingue cuatro de ello fundamentales: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra o atrabile.<br />De esta clasificación se producen cuatro carácteres humanos fundamentales: lo Sanguíneo cuando hay predominio de la sangre; lo Linfático si prevalece la flema; lo Bilioso cuando hay abundancia de bilis amarilla; lo Nervioso cuando prevalece el atrabile (bilis negra).<br />Pero el mismo Hipócrates se inspiró en las doctrinas de las escuelas curo–filosóficas natas en Magna Grecia acerca de un siglo antes de él, sobre todo a las de Empédocles de Agrigento (492–432 A.C.) che facevano risalire ogni principio primordiale a quattro elementi naturali: il fuoco, la terra, l’aria e l’acqua.<br />Platón al alrededor de en el 410 A.C. scriveva:<br />“[…] ya que son cuatro los yernos de elementos de que es compuesto el cuerpo o sea tierra, fuego, agua y aire, el exceso y el defecto de estas cosas contra naturaleza o el desplazamiento que ocurra de su sede a un diferente de la ustedes, producen perturbaciones y enfermedades” Las Constituciones Homeopáticas se pueden comparar así con los Modelos del Tema Navidad, en relación a los Elementos Astrológicos predominantes en el Tema: la Constitución Carbónica corresponde al elemento Agua, el Sulfurica al Fuego, el Sulfurica Muriático al aire, la Fosfórica a la Tierra.</span> "<br /><br />Pero la cosa no acaba aquí, sino que el autor del trabajo nos presenta tres nuevas constituciones homeopáticas suplementarias, seguramente -aunque del todo improbable- por si algún paciente, llegado el caso, se le escapara de alguna de las precisas características anatómicas expuestas anteriormente:<br /><br /><span style="color:#000099;">"Por el elemento Agua: la Constitución Fluorica<br />La gran particularidad del sometido Fluorico es la asimetría del cuerpo–un hombro más sobre de la otra, una pierna ligeramente más larga, un ojo un po más grande de otro, dientes del esmalte irregular instalado irregularmente, etc–unida a una grande flexibilidad e iperelasticità debido a la hipotonía muscular y al iperlassità legamentaria.<br />Podemos comparar este biotipo con un acróbata por la capacidad de lograr asumir posturas difícilmente factibles de sujetos normales.<br />Difícilmente el peso corpóreo alcanza el sobrepeso, los dedos de las manos son flexuosos, los pies presentan el aplastamiento de la vez plantilla y las articulaciones a nivel de la tibia están cansadas con tendencia a las distorsiones–las mujeres dolores soportan los zapatos con los tacones altos -; los huesos son deformados y gráciles.<br />El Fluorico es predispuesto como como hacia las descalcificaciones la osteoporosis y los ipecalcificazioni el espesamiento del fémur; cortinas a los lombalgie, a las luxaciones; el lassità del tejido elástico se lo prepara a los ptosi del estómago, riñón y útero, a las hernias congénitas, a las varices, a las almorranas, al fibroma uterino, a las carreras, al fibrosclerosi de los tejidos del testículo, del overa, de la mama, del útero, de las amígdalas y adenoides.<br />Psicológicamente en el sometido Fluorico predomina la inestabilidad psíquica con tendencia a la paradoja y al imprevisible: el niño es inestable, indisciplinado, agitado con dificultad a agruparse en el estudio; el adulto es un ansioso que se desanima pronto, preocupándose de todo,<br />Sus más altas calidades son la intuición y la genialidad que lo llevan hacia el éxito social y profesional pero también puede actuar sin escrúpulos, llegando a asumir comportamientos deplorables y viciosos.<br />El Fluorico deforma su realidad y aquel del mundo en cuyo vivas hasta no aceptar la misma imagen, el propio cuerpo y toda su complejidad psicotécnica lo predispone hacia el alcoholismo.<br />Las personas que nacen con muchos planetas en las señales pertenecientes al elemento Agua son las que se acercan de más a esta biotipología, sobre todo aquellos sujetos en que, en el Tema Navidad, predomina la señal de los Piscis y el planeta Neptuno.<br /><br />Por el elemento Tierra: la Constitución Mesoendoblastica<br />En este biotipo el talle es bajo, pesado, holgazana, inarmónica con un desarrollo más en ancho que en altura; todo es grande: nariz, orejas, labios, manos, pies, músculos, genitales.<br />El predominancia digestivo se repone de la boca grande, de la baja estatura es de la flema.<br />El aspecto macizo y el abundante desarrollo pilífero le otorgan un aspecto casi bestial.<br />De mediocre inteligencia, insensible a las ajenas exigencias, duras, materialista y realista cuando se encuentra en disequilibrio psicofísico puede llegar a ponerse impulsivo, bestial, agresivo, en poder de impulsos malos.<br />Los característicos psico–físicas - humorales del Mesoendoblastico se asocian bien con algunos sujetos pertenecientes al elemento Tierra, sobre todo aquellos en cuyo Tema Navidad hay predominancia de planetas en la señal del Tauro.<br /><br />Por el elemento Aire: la Constitución Muriática<br />Cuando en la Constitución Sulfurica Muriático domina de más la miembro muriática el sujeto generalmente está delgado, tendente a la anemia sideropenica, del cutis malsano, predispuesto hacia las enfermedades de enfriamiento con aridez de la mucosa nasal y rinitis también alérgica: un hipotenso que a menudo está sobre todo enfermo de cefalea y hemicráneas si estudiante echa el ancla, que puede sufrir de mala digestión debida a un defecto de producción del ac. Clorhídrico y que con el pasar de los años ayuda incontinencia urinario.<br />El sueño a menudo es molestado sobre todo a causa de la inseguridad psicológica con complejos de inferioridad; después de los acontecimientos desagradables fácilmente cae presa de síndromas ansiosas–depresivas.<br />Caratterialmente quiere a la compañía pero no la concede, no hiere para no ser herido, es sobre todo muy sensible a la disonancia famigliare en la fase juvenil.<br />En la fase de descompensación psicofísica lo Muriático es desalentado, cortinas a investigar recuerdos desagradables para poder afligir; teme la soledad pero luego la búsqueda, se preocupa por su futuro y tiene miedo de perder la razón.<br />Se conmueve tan mucho por él mismo de hacerse tomar de continuas palpitaciones.<br />Ninguna cosa logra más a alegrarlo y se pone duro de modos, perezosos, fácilmente irritable, que rehuye cualquier tipo de trabajo prolongado.<br /><br />Tal como es realmente difícil encontrar un Tema Navidad completamente sólo dominado por uno Elemento, es casi imposible encontrar a un individuo caracterizado por una sola predominante Constitución Homeopática. Generalmente cada uno de nosotros es estructurado de al menos dos constituciones, en cuyo generalmente uno domina con respecto de la otra y del análisis del propio Tema Navidad es posible remontar a los tipos de Constituciones predominantes.<br />Para localizar la Constitución Homeopática, del análisis del Tema Navidad, se tiene que determinar los Elementos dominantes observando la posición de los planetas personales en las señales zodiacales.<br />Luego se pueden conseguir todavía informaciones útiles de los aspectos astrales entre los planetas: se tienen que considerar importantes los aspectos angulares de un planeta al Sol; de un planeta hacia el planeta señor de la señal en que cae el ascendiente; de un planeta hacia el planeta señor de la señal solar–por los sujetos femeninos tienen que también ser tomados en consideración los aspectos a la Luna -. "</span><br /><span style="color:#000099;"></span><br /><span style="color:#000000;">En fin, lo que decía al principio, flaco favor ha hecho si pretendía con la astrología dar carta de seriedad a la homeopatía. Para mí que es al revés, que aún la desacredita más, y seguro que muchos homeópatas estarán pensando lo mismo.</span>Manolo_elmashttp://www.blogger.com/profile/07285531799392419250noreply@blogger.com